#Tarajalnoolvidamos Frente a sus politicas de muerte. Memoria, vida y derechos

Atala: Últimas Coberturas

Siete años de impunidad en la tragedia del Tarajal.
Karabana Mugak Zabaldu, SOS Racismo, Papeles Denontzat y Africa United han recordado hoy en Iruñea la tragedia sucedida hace siete años en la Playa del Tarajal, en Ceuta, cuando un grupo de personas intentaba llegar a nado a la costa de la ciudad norteafricana y fueron recibidos por la guardia civil a pelotazos con el resultado de quince personas muertas. Denuncian la impunidad que rodea este caso y que las políticas migratorias de la Unión Europea son las responsables de estas muertes.

Manifiesto Marcha por la dignidad 2021

Siete años desde la muerte de, al menos, 14 personas en la playa de Ceuta. Siete años de impunidad. Siete años de injusticia. Siete años luchando en la Marcha por la dignidad. Siete años exigiendo responsabilidad y reparación. Siete años haciendo memoria, defendiendo la vida y exigiendo derechos.

Tras siete años de litigio, la situación actual no es nada esperanzadora. El27 de julio de 2020 la Audiencia Provincial de Cádiz, ordenó el sobreseimiento libre, un archivo de la causa que señala  que  los Guardias Civiles  investigados  no cometieron  delito alguno.  Por  lo tanto,  los absuelve sin juicio. Sigue pendiente de trámite el recurso contra dicha decisión que se ha de resolver  en  el  Tribunal  Supremo. Tras  siete  años:  muertos  sin  rostro,  sepulturas  sin nombre, víctimas sin justicia, frontera sin derechos.

Este  2020  nos  deja  unos  datos  espeluznantes.  A  costa  del  endurecimiento  del  control fronterizo y de las políticas de muerte de la Europa fortaleza cada vez son más las personas que  pierden  la  vida  intentando  llegar  a  nuestro  territorio.  Según  informes  de  Caminando Fronteras, aunque se contabilizan 2170 muertes en las rutas de acceso al estado español, se estima  que  el  95%  de  las  víctimas  desaparece  en  el  mar  sin  que  sus  cuerpos  sean recuperados. Si   no   hemos   sido capaces   de   salvar   sus   vidas,   deberíamos responsabilizarnos de sus muertes.

Pero, en su lugar, seguimos perpetuando toda una maquinaria política que financia la lucha contra la inmigración irregular. Bajo el mandato de Fernando-Grande Marlaska, las partidaspresupuestarias destinadas a las guardias costeras y a la policía fronteriza de países como Marruecos,  Mauritania  o  Senegal,  entre  otros,  se  han  triplicado. ¿Y  si  estos  recursos  se destinaran a acoger en lugar de rechazar?

Lejos de disuadir, estos esfuerzos por contener los flujos migratorios no han hecho más que desviarlos hacia otras rutas más mortíferas como la de Canarias. Una ruta más complicada, cara y arriesgada, cuyos puntos de embarque (Gambia, Senegal y Mauritania), son cada vez más  lejanos  y  losexpone  a  las  inclemencias  del  tiempo  y  del  mar.  A  aquellos  que  logran superar la travesía se les niega la paz y la palabra ya que la violación de derechos humanos continúa una vez llegados a puerto. Se les ha privado de su libertad, se les ha mantenido encondiciones  de  hacinamiento,  en  ocasiones  sin  asistencia  letrada  y  sin  posibilidad  de defenderse e incluso se ha llegado a separar de manera forzosa a menores de sus familiares.

Son  numerosos  los  motivos  que  empujan  a  las  personas  a  migrar:  tanto  la  búsqueda  de protección  internacional  al  salir  de  un  país  en  conflicto  como  la  crisis  económica  y  la pandemia,  conformando  así  los  llamados  flujos  mixtos.  El  saqueo  de  la  Unión  Europea  a través de acuerdos pesqueros con países africanos atenta contra la seguridad alimentaria, genera violación de derechos humanos y agranda la brecha económica y social. Esta realidad se  ha  visto  agravada  por  la  crisis  de  la  Covid-19,  que  ha  afectado  a  todos  los  sectores económicos, en especial al turismo en estos países. No obstante, aunque algunos huyan del conflicto y otros de la falta de perspectiva de futuro, no debemos caer en la discriminación entre refugiados y migrantes como si solo los primeros tuvieran una legitimidad para migrar.
Esta  Europa  nos  avergüenza,  es  una  Europa fortaleza  que  levanta  muros  y  vallas  para separarnos, una Europa que expolia, se abastece y expropia las riquezas del sur pero que impide  el  paso  de  todas  aquellas  personas  a  las  que  ha  dejado  sin  recursos.  Una  Europa hipócrita que externaliza sus fronteras financiando a terceros para que custodien sus muros.

Por todo ello:

●Denunciamos las políticas de muerte que han convertido el Mediterráneo y el Atlántico en la mayor fosa común del mundo.

●Denunciamos la construcción de un vallado de 10 metros en las fronteras de Ceuta y Melilla, que impide cualquier intento de entrada por tierra y obliga a tomar otras rutas más peligrosas como la de Canarias.

●Denunciamos las políticas de externalización de fronteras que nos hace cómplices y financiadores  del  maltrato  queejercen  contra  las  personas  migrantes  los  países terceros como Marruecos.

●Denunciamos  las  devoluciones  en  caliente  y  las  devoluciones  exprés,  prácticas inhumanas que atentan contra la dignidad de las personas. ●Denunciamos  en  concreto  que  en  los  últimos  meses  se  retomaran  los  vuelos  de deportación en aviones comerciales hacia Marruecos, Mauritania y Senegal, prácticas que atentan contra los derechos reconocidos en nuestra legislación.

●Denunciamos el discurso del odio contra personas migrantes que alimenta el racismo y la xenofobia y fomenta el rechazo en lugar de la acogida en nuestra sociedad.

●Denunciamos la falta de atención humanitaria y recursos de acogida, que tiene como consecuencia el aumento de muertes en el mar, las condiciones infrahumanas a las que  se  enfrentan  a  su  llegada,  la  escasez  de  servicios  de  asistencia  letrada  y traducción, así como el hacinamiento en los centros de recepción.

●Denunciamos la actual ley de extranjería que justifica los reconocimientos por perfil racial,  los  CIES  y  pone  trabas  a  las  gestiones  administrativas  que  permiten  la regularización.

Fente a estas políticas de muerte, exigimos:

●Que se haga un proceso de reparación y memoria que rinda justicia a las víctimas de las fronteras.

●Que se respete la dignidad de todas las personas, migrantes o refugiados.

●Que cesen las devoluciones en caliente y las deportaciones.

●Que se creen vías legales y seguras por las que se pueda ejercer el derecho a la libre circulación.

●Que  se  cree  una  de  extranjería  que  promueva  y  garantice  los  derechos  de  las personas migrantes, que no exija un trabajo para conceder un permiso de residencia.

●Que se promueva unapolítica de expedición de visados seguros en el marco de una reforma estructural de la ley de extranjería, para que esta promocione las migraciones y no luche contra ellas.

●Que la acogida y la hospitalidad sienten las bases para unas relaciones de igualdad.

Queremos  una  Europa  abierta  a  la  pluralidad  donde  se  inviertan  recursos  en  acoger  y regularizar  en  lugar  de  en  controlar,  detener  y  expulsar.  Hasta  que  esto  se  cumpla, seguiremos luchando.
Frente a sus políticas de muerte: hacemos memoria, defendemos la vida y exigimos derechos.

 

 

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